Como me gusta cuando llega algo que se sale de lo normal, es un aliciente para mi.
En esta ocasión una clienta me trajo un muñeco que era de cuando ella era pequeña, quería quitarle la tela y volver a ponerle una nueva para el niño que esta esperando.
Me hizo mucha ilusión, porque es como volver a darle vida.
El resultado es maravilloso, la verdad que tiene una carita tan tierna que es para comerselo.
Como veis hacemos de todo, solo teneis que preguntarnos y si se puede , no dudeis que al menos lo intentamos.
También adelantaros que estoy preparando unos muñecos de trapo muy tiernos, a ver si esta semana os pongo uno.
Os pongo las dos fotos , la primera es la de antes y la última es el resultado final.



